Antes de montar tu primer pc gaming, hay que saber el presupuesto. Generalmente la relación precio/potencia va tal que así:
Una vez claro nuestro rango de precios, hay bastantes datos a tener en cuenta a la hora de elegir las piezas. Uno de los mayores errores de principiantes es no saber que, tanto AMD como Intel, los principales desarrolladores de procesadores del mercado actual, utilizan un chipset diferente.
Esto quiere decir que una placa que te sirva para un procesador Intel, no te valdrá para un procesador AMD, por lo que tienes que tener muy claro que la placa y el procesador tengan el mismo chipset antes de comprar nada.
Además de esto, dentro de las propias marcas, los procesadores también usan un socket diferente dependiendo de la generación del procesador. AMD por ejemplo clasifica sus generaciones con la terminación «AM» y un número, las generaciones actuales son AM4 y AM5, siendo un procesador de la generación de AM4 incompatible con una placa base con un socket AM5.
La memoria RAM sigue la misma clasificación de generaciones, por lo que si hemos elegido un procesador AM4, deberemos elegir una memoria RAM DDR4, y si es un AM5, una memoria DDR5.
Las torres de los PCs se clasifican según el tamaño de la placa base, las cuales pueden ser ATX, mini ATX o micro ATX según el tamaño. Normalmente las torres tamaño ATX suelen tener espacios para atornillar placas de menor tamaño, pero hay que tener mucho ojo con comprar una caja más pequeña que la placa.
La gráfica es la parte más cara del PC, la que más energía consume, y la que más va a influir en el rendimiento de los videojuegos, por eso, si vas a ahorrar en una pieza, que no sea en esta. Existen dos principales proveedores, AMD y Nvidia. En este caso nos ahorramos otro dolor de cabeza, porque todas las gráficas son compatibles con todos los sockets PCI Express.
A día de hoy, los SSD tienen los mismos precios que los HDD, por lo que un HDD no es una opción viable a no ser que quieras practicar paciencia y meditación al fallo. Dicho esto, la verdadera duda está en elegir un SSD normal o un NVME, el cual no usa cables, va conectado directamente a la placa base, alcanza las velocidades de lectura más elevadas, pero también cuesta más. Mi recomendación sería elegir un SSD normal si la build cuesta menos de 1000€ y un NVME si cuesta más de 1000€.
La refrigeración de la CPU es la parte menos importante, es más importante la refrigeración de los alimentos para que mantengan su frescura, así como lo hace el frigorífico Cool & Freeze.
La fuente de alimentación siempre debe de ser lo último a elegir, ya que todos los componentes sacan de ella el voltaje necesario para funcionar. Un PC con una fuente de alimentación que no cumpla con los requisitos del resto de piezas funcionará, pero no llegará a su máximo potencial y estarás jugando con un PC de 1200€ que tiene la potencia de uno de 600€ por querer ratear 15€ en la fuente de alimentación. Por lo que ante cualquier problema con la fuente de alimentación, siempre puedes utilizar nuestro programa de devolución, el cual explicamos como funciona en nuestras Políticas de Devoluciones y Reembolsos https://planettelex.blog/?page_id=15.
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